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¿Cómo catar un vino?

¿CREES QUE SÓLO UN EXPERTO PUEDE CATAR VINOS?

¡Anímate! En 3 pasos aprende a catar un vino cómo un profesional.

¿Sabes cómo se llama al profesional catador de vino?

Al profesional catador de vino se lo llama catado, es aquel que juzga la calidad y las características de un vino.

Un catador profesional utiliza sus sentidos para realizar la cata , la vista el olfato y el gusto.

¿Qué es un cata?

El conocimiento de un vino pertenece a la enología.

La cata es un método que sirve a la enología, ya que explica los diferentes aromas y sabores de lo vinos y entonces proporciona una manera para perfeccionar su almacenaje.

La cata es lo que une a un vino desde sus orígenes el cultivo, hasta vino como puedes comprarlo….desde el cultivo de la vid, hasta el servicio del vino

Catar es probar un producto para apreciar su calidad, se conoce un vino a través de sus cualidades y características.

Aprender a ser un buen catador requiere de una sutil percepción, y también de una serie de conocimientos y técnicas adecuadas para realizarla.

Se aprende a usar los sentidos como instrumentos de medida lo cual en un principio requerirá de practica.

Ya sabes, a un buen maestro lo hace la practica. Es importante un entrenamiento, memoria ágil y sentidos bien afinados.

Los órganos fundamentales para la cata son los cinco sentidos: vista, olfato, gusto, oído y tacto.

Para catar un vino debes tener en cuenta varios detalles ANTES:

En primer lugar no puedes ir a catar un vino si estás resfriado o apurado.

Los instrumentos de medida para una buena cata son tus sentido por lo tanto deberas procurar estar de buen animo.

Se dice que no es la misma cata estando triste o estresado que estar de buen humor y con ansias de catar un buen vino.

CONSIDERACIONES PREVIAS A LA CATA:

  • El lugar deberá tener una ventilación correcta y pocas distracciones. Tiene que ser un lugar de poco ruido para que puedas concentrarte en lo que haces.
  • Debes cuidar los aromas, tanto del lugar, como si eres mujer, tu perfume o el labial por ejemplo. Cuidando de minimizarlos al máximo.
  • También, se debe evitar fumar, tomar café, lavarse los dientes o ingerir alimentos grasos y picantes por lo menos una hora antes. De todos los factores anteriores, el tabaco es sin dudas el que más opaca o deforma las cualidades del vino, por deformar nuestra capacidad de percepción.

La importancia de las copas para catar vinos.

Otro detalle a tener en cuenta son las copas. Es importante si catas varios vinos que estos sean en copas diferentes.

Las características  de la copa catavinos  más aceptada  a nivel mundial están recogidas en la norma ISO 3591-1977

  • Los vinos tintos prefieren copas anchas que favorezcan la oxigenación.
  • Los blancos buscan bocas de diámetro más estrecho para conservar los aromas varietales y la acidez.
  • Los espumosos se sirven en la llamada copa “flauta”, más estrecha, con un poco de panza, es la forma para mantener el carbónico.
  • La copa adecuada necesita de un cristal fino, translúcido, con una altura de entre 20 y 25cm.

Lo que sí que hay que tener en cuenta es que los vinos deben ser evaluados siempre en las mismas copas, ya que la forma y tamaño de ésta influye sobre las sensaciones de olor y sobre la percepción de la intensidad de color.

Al momento de catar es importante tener en cuenta que:

  • La luz deberá ser blanca para no interrumpir la fase visual, modificando el color el vino.
  • la temperatura del vino a evaluar es importante por que puede influenciar la volatilización de compuestos aromáticos, y afectar la fase gustativa.
  • La temperatura recomendada es :
  • vinos jóvenes 16º a 18ºC
  • Vinos con crianza 18º-20ºC

Otros factores a tener en cuenta son la hora, el lugar y el estado anímico del catador.

Aprendiendo a utilizar 3 importantes sentidos, te transformarás en un profesional

1er. Paso:  Visual (Beber a través de los ojos)

Primero, oler el corcho.

Cogemos la copa, preferiblemente por el tallo o la base, así no calentamos el vino. Inclinamos la copa (unos 45º) sobre un fondo blanco, por ejemplo, una hoja de papel donde haya algún texto.

  • Observaremos el color, nos dará una idea de la edad del vino.

Por lo general, en un vino tinto, cuanto más rubí o cereza y brillante es el vino, más joven; si es más granate o teja tirando a anaranjado, suele ser un vino más envejecido con crianza.

  • Luego se mide al densidad del vino.

Se mueve ligeramente el vino por la copa y si caen lagrimas del vino, seguramente las identificas, son aqeullas gotas que quedan en la superficie de la copa.

Estas lagrimas brindan información de la concentración de alcohol.

Si al mover la copa las lagrimas caen lentamente esto indica que su densidad es alta por lo tanto su graduación alcóholica es mayor.

  • Nitidez: nos proporciona información sobre algún defecto que pudiera tener el vino. Se aprecie en esta fase su luminosidad, resplandecencia, turbio, apagado, etc.
  • Tonalidad en vinos blancos su color esta en la gama de incoloro a verdosos.

Vinos rosados: rosa, salmón, carmín, frambuesa, etc.

Vinos tintos: rojizo, rojo violeta, rojo sangre, rubí, ocre, etc.

  • Efervescencia: Son las burbujas que genera el desprendimiento de dióxido de carbono.

La finalidad de esta primera fase, es por supuesto detectar cualquier imperfección o defecto que pueda tener el vino.

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2 do. Paso: El olfato, oler el vino.

Sin agitar la copa.

El primer encuentro con el vino en esta fase es a través del olfato, acercando la nariz se identifican los aromas primarios, secundarios y terciarios o bouquet.

Aroma primario: es aquel que hace referencia a al uva, a su origen.

Se mueve otra vez la copa para analizar los aromas secundarios.

Aroma secundario: Están relacionados con los diferentes procesos de vinificación.

Se vuelve agitar la copa, con un poco de energía y pueden sentirse sus aromas terciarios o “bouquet”.

Aromas terciarios: se desarrollan durante y después de la crianza del vino, pueden ser frutales, florales, de frutos secos, roble. Son los más difíciles de apreciar.

También, y a tener en cuenta es que durante esta fase pueden detectarse olores como avinagrado o “podrido”.

Finalmente, destacaremos qué final nos ha dejado el vino. Puede ser tánico, ácido, etc… puede no tener un final muy definido, incluso puede tener un final poco agradable (sucio). Según la persistencia de ese final se puede hablar de un vino corto (si dura menos de dos segundos), mediano, largo, incluso muy largo (entre nueve y doce segundos).

3er Paso: Degustarlo.

Para esto debemos probar el vino, sorbiendo un poco y moviéndolo dentro de nuestra boca, a un lado y al otro percibiendo sus sabores, haciendo uso de la lengua.

Estos sabores pueden ser dulces, amargos o ácidos. El equilibrio es lo que se denomina un vino redondo.

Luego se analiza su textura, se determina que tan astringente es, y se pasa a una fase retronasal, por lo general se escupe el vino, se expulsa el aire por la nariz, y ese conjunto de sensaciones, más el tiempo que este dure en la boca, determinara características de calidad del vino catado, y dependerá del catador

Si las sensaciones agradables de sabor y textura permanecen en la boca se habla de un vino de calidad, por el contrario si desaparecen en segundos se habla de un final corto.

Por regla general, en un vino de una calidad básica, esos sabores agradables suelen desaparecer en unos segundos, por lo que diremos que su final es corto, mientras que por el contrario, en un vino de gran calidad, esos sabores pueden llegar a permanecer más de un minuto, estaríamos entonces ante un vino de final largo.

¡¡¡Finalmente no olvides que la práctica hace al maestro!!!